TRAGEDIA EN EL FORO DE ROMA
No es una leyenda clásica sino una invención, inspirada en el ambiente y la cultura de la antigua Roma.
La Vía Sacra.
En el foro Romano, a los pies del monte Palatino, acontece mi historia, entre el bullicio de los ciudadanos y los comerciantes.
Aquí sucedió algo que aún es un misterio. Un destino trágico que conmovió la agitada vida cotidiana del imperio.
Estoy en el arco de Septimius Severus. En el corazón del foro Romano. Aquí luce y resiste el paso de los años, desde el 203 d.c. Caminando por la llamada vía Sacra, empiezas a sumergirte en el pasado. Sientes la presencia de aquellos que pisaron este camino; son los pasos de los emperadores, senadores, ciudadanos y de los cortejos triunfales, hasta el Capitolio. Me acerco a donde estaba el Senado, la tribuna de los oradores, la casa de los Vestales. Avanzo por el camino lentamente, hasta llegar delante del arco de Tito.
Impresiona la historia que respira cada piedra del foro. El sol arroja un color dorado sobre las ruinas, pintando con colores cálidos cada piedra desgastada. Es un lugar donde el eco del pasado resuena entre las columnas y las ruinas de los templos, recordando gloria y prosperidad. El tiempo fluye, y su historia, se hace eterna. Flanqueando mi camino, emergen de los cimientos, las columnas corinteas de marmol blanco, que se alzan hacia el cielo azul. Sostenían los Templos de Venus y Roma, el templo de Saturno, que albergaba el tesoro del imperio, las reservas de oro y plata y más. También los restos del templo en honor a la diosa Vesta; el hogar del fuego sagrado, que debía arder perpetuamente. Era un Templo circular y de arquitectura griega. Todos ellos, dibujan una pequeña silueta imaginable entre las ruinas. Nos recuerda la importancia de la religión y la devoción en la vida romana. Todos tienen su propia historia que habla de victorias, misterios y ambiciones.
Mi paseo por el foro resulta fascinante e inolvidable. Estoy inmersa en pensamientos y reflexiones conectando con el pasado de una civilización perdida en el tiempo.
En este lugar no solo hubo paz y prosperidad, hubo tragedias, traiciones e intrigas. En este lugar ocurrieron historias de amor entre emperadores y sus mujeres. Amores prohibidos en medio del bullicioso foro.
En este lugar, el emperador Marcus Aurelius, conoció a Faustina y se enamoró ardientemente de ella, pero no era su esposa. Faustina era una mujer de una belleza incomparable, con sus cabellos negros como la noche y sus ojos de un azul profundo. Sin embargo, a Faustina le gustaba Lucio en secreto. Un apuesto senador que desbocaba en ella una pasión incontrolable.
A pesar de las normas de la sociedad romana y la pudicitia. Marcus Aurelius y Faustina se entregaron al amor clandestino. Mientras Lucio y Faustina compartian miradas escondidas, encuentros fugaces, compartiendo un amor pasional, pero prohibido.
Para ellos, el destino tenía otros planes. Un destino trágico se aproximaba.
Una noche durante una celebración en el templo de Vesta, las miradas indiscretas y los rumores maliciosos revelaron los secretos ocultos entre Faustina, Lucio y Marcus Aurelius.
La traición y el escandalo se apoderaron del lugar, desencadenando un desenlace misterioso.
La historia cuenta que al amanecer del día siguiente, tanto Marcus Aurelius como Lucio fueron hallados sin vida, en circunstancias inexplicables. Mientras Faustina desapareció misteriosamente del foro romano, dejando tras de sí un enigma si resolver.
Se dice que algunos comerciantes los vieron a Lucio y a Faustina caminando tomados de la mano hacia el Templo de Vesta al anochecer.
Algunos aseguran que entre las ruinas antiguas se escuchan susurros de sus espíritus, unidos en un amor más allá de la muerte.
Alícia Llinàs Gibert. 6/24
Canción dedicada: "El Poder del Amor".
https://drive.google.com/file/d/1IQM21HGzzMrjFT19kRKzfOVXlaA_GNrb/view?usp=drivesdk
(Para escucharla clic en drive).




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