sábado, 9 de marzo de 2024

Lecturas





Comentario del libro de Jesús Carrasco:
                        "Llevame a casa"

     Esta novela retrata la vida de una família en un pueblo de Castilla, a pocos km de Toledo, un pueblo imaginario llamado Cruces. Una vida relegada al campo y a sus beneficios. En un tiempo en que los hijos se debían casar con alguién de la misma tierra. Si eran inteligentes podían hacer un funcionariado y formar una família en la tierra que les tocaba vivir, la de los padres.

    Describe los paisajes, los objetos, las pertenencias de la família con mucho realismo a medida que van aconteciendo los hechos. Es un estilo narrativo con pocos diálogos, que capta continuamente el interés y la atención del lector.

    A los amantes de los paisajes del campo les gustará. Dice así: "En el pueblo al fondo, en
medio de una llanura tan inhóspita, como hermosa, la tarde todavía abrasa, no corre aire. La tarde amarillea el cielo, las espigas aguantan erguidas a la espera de la llegada de las máquinas".

   En mi comentario voy a centrarme en la figura del hijo Juan, que ha vivido en Edimburgo, trabajando en el jardín botánico de la ciudad.
Juan reconoce la desatención hacia su padre, al contrario que su hermana Isabel. Dice que
siente verguenza de la dejadez con la que se ha comportado con respecto a la família. Pero
hará lo posible por estar pendiente de la salud física y emocional de la madre. Él tiene sus motivos para vivir donde vive y por haber apurado tanto su llegada por la enfermedad del padre.
Reconoce su pecado y lo va ha enmendar.
Ha antepuesto siempre, su conveniencia a las responsabilidad familiar, al contrario que su
hermana Isabel. Vemos en Juan un egoismo inmaduro y una torpe gestión de las emociones.
   A Juan no le habían adiestrado en el amor, ni en el afecto. En las famílias pobres lo importante eran los hechos y los beneficios. De no haber recibido cariño suficiente se formó un individuo egoista.
Ahora, debe aceptar sin remedio, una responsabilidad filiar con la madre, que padece una enfermedad degenerativa: El alzeimer.
    La novela es definida como de un realismo indiscutible, pues asume la responsabilidad
sin ninguna otra salida, no hay fundamentos para huir de esta situación vital, a la que se debe resignar.
Isabel su hermana se expresa clara y determinadamente. Debe marchar a Barcelona. Ella seha ocupado de sus padres siempre, viajando de Barcelona a Cruces. Y sí, que ella le recrimina mucho a su hermano Juan.
   La falta de afecto es muy común en las famílias y los reproaches de unos a otros. Algunos hijos cuando los padres se hacen mayores, se ven obligados a perdonar los malos momentos vividos y la dureza con la que han sido tratados, por desvocar en los hijos sin paciencia, con pocos recursos económicos a una vida independiente. En la novela, el hijo Juan se marcha de su casa con sus propios motivos, pudiendo quedarse y seguir la vida y el trabajo de los padres. En los dos casos el hijo se va de casa y la vida los convierte en egoistas. Aman sus cosas, su apego y conveniencia.
Pero en los dos casos, se aceptaría el cuidado de la madre mayor sin recriminar. En la novela vemos el caso de Juan y nos vemos reflejados.
   Este proceso es descrito de forma sutil, es como una transformación de personalidad y de sentimientos profundos ante una experiencia vital. El hijo asume sin reproche el cuidado de la madre. El amor del hijo al final, podria definirlo, como el mismo amor, cuidado y protección que ofrecen las madres al nacer sus hijos.

          Alícia Llinàs Gibert. 3/3/24

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